isla_negra
casa de poesia y literatura. Director gabriel impaglione. mensajes: poesia@argentina.com


Inicio
Enviar artículo

Acerca de
Suscríbete al blog

Categorías
General [350] Sindicar categoría
agenda isla negra [1644] Sindicar categoría
arte [66] Sindicar categoría
autores en isla negra [5] Sindicar categoría
bios [629] Sindicar categoría
cartas [44] Sindicar categoría
concursos literarios [372] Sindicar categoría
cuento [421] Sindicar categoría
encuentros [4] Sindicar categoría
entrevistas [171] Sindicar categoría
lecturas [1390] Sindicar categoría
librocomentarios [208] Sindicar categoría
libros recibidos [30] Sindicar categoría
medios [20] Sindicar categoría
memorias [205] Sindicar categoría
musica [43] Sindicar categoría
palabra en el mundo [265] Sindicar categoría
periodico [3379] Sindicar categoría
poesia [5740] Sindicar categoría
prologos [26] Sindicar categoría
radio en la isla [81] Sindicar categoría
revista isla negra [15] Sindicar categoría
tangos [48] Sindicar categoría
uniones [22] Sindicar categoría
web [1023] Sindicar categoría

Archivos
Febrero 2012 [4]
Abril 2010 [14]
Marzo 2010 [279]
Febrero 2010 [236]
Enero 2010 [252]
Diciembre 2009 [284]
Noviembre 2009 [357]
Octubre 2009 [446]
Septiembre 2009 [508]
Agosto 2009 [553]
Julio 2009 [578]
Junio 2009 [329]
Mayo 2009 [313]
Abril 2009 [249]
Marzo 2009 [335]
Febrero 2009 [283]
Enero 2009 [387]
Diciembre 2008 [288]
Noviembre 2008 [366]
Octubre 2008 [425]
Septiembre 2008 [312]
Agosto 2008 [182]
Julio 2008 [267]
Junio 2008 [199]
Mayo 2008 [155]
Abril 2008 [195]
Marzo 2008 [197]
Febrero 2008 [199]
Enero 2008 [50]
Diciembre 2007 [181]
Noviembre 2007 [377]
Octubre 2007 [420]
Septiembre 2007 [357]
Agosto 2007 [305]
Julio 2007 [177]
Junio 2007 [347]
Mayo 2007 [330]
Abril 2007 [178]
Marzo 2007 [182]
Febrero 2007 [155]
Enero 2007 [49]
Diciembre 2006 [163]
Noviembre 2006 [164]
Octubre 2006 [316]
Septiembre 2006 [249]
Agosto 2006 [223]
Julio 2006 [192]
Junio 2006 [239]
Mayo 2006 [443]
Abril 2006 [821]
Marzo 2006 [705]
Febrero 2006 [187]
Enero 2006 [224]
Diciembre 2005 [191]
Noviembre 2005 [308]
Octubre 2005 [251]
Septiembre 2005 [215]

Sindicación (RSS)
Artículos
Comentarios

 


25 de Septiembre, 2005


los funerales de Neruda

Los funerales de Neruda
Virginia Vidal

Aquella mañana del funeral en La Chascona, acudía gente pisando vidrios y se metía en el lodazal; nos detuvimos ante un montón humeante: un colchón roto; destrozado un arco de medio punto, gran abanico de madera con antiguas tarjetas postales, espejitos, vidrios de colores que estuvo en el bar, libros, pedazos de cerámica, vidrio, porcelana.

Al subir la escalera que lleva al living, se veía a Matilde, de palidez severa, los inmensos ojos desolados, junto al ataúd. Bajo el cristal de la urna, el cadáver se veía quieto, bajos los pesados párpados, la boca como dispuesta a la sonrisa, vestía camisa deportiva a cuadros, la chaqueta de tweed. El rostro inmóvil parecía expresar irónica tranquilidad.

A los pies del ataúd, la corona con cinta celeste y amarilla con la leyenda: “Al gran poeta Pablo Neruda, Premio Nobel. Gustavo Adolfo, Rey de Suecia”; esos mismos colores decoraban el salón donde recibió el premio.

Entre los presentes, estaban Gonzalo Martínez Corbalá, embajador de México, Harald Edelstam, el inolvidable embajador de Suecia, años después asesinado; Kazimir Brunovic, consejero cultural de la Embajada de Yugoslavia. Roland Husson, consejero cultural de la Embajada de Francia, nos dice que la noche anterior su gobierno había conferido a Neruda la orden Gran Oficial de la Legión de Honor.

Llegó la TV sueca. Matilde me pide: “Que filmen, muéstrales todo. Muéstrales esta casa que era de paz, de trabajo, de alegría, de amistad. Muéstrales cómo la han dejado”.

La Chascona está construida en tres planos, sobre la falda del San Cristóbal. A nivel de la calle, dos dormitorios, el comedor, la cocina. Voy mostrando. Todo inundado por efecto de la canal atorada con tanta cosa que le metieron. El viejo quinqué cuelga desarmado sobre la mesa, rota la pantalla de opalina. Me inclino a recoger una virgencita de arcilla, lo único que sobra intacto del inmenso “árbol de la vida”, una de esas esculturas del arte popular mexicano que tienen desde Adán y Eva hasta frutos, animales, figuritas; está hecho añicos. Rotos los platos, los vasos, las jarras. Ha desaparecido de los muros la colección de pintores primitivos chilenos que era uno de los orgullos de Neruda; serían encontrados más tarde dentro de la canal, las telas podridas por la acción del agua.

Subimos otra vez al living, han arrancado el teléfono; pasamos por el único acceso al dormitorio de los esposos. Una chimenea con campana de cobre sobre la que están entrelazadas las letras “P” y “M”. Desvencijada la ancha cama. Sobre el colchón, estampadas las huellas fangosas de grandes botas militares.

Salimos al patio pisando vidrios. Inés Valenzuela, mujer de Diego Muñoz, barre y amontona los escombros. Matilde le dice: “No debías haberlo hecho. Que todo esté tal como lo han dejado”.

Por los escalones de piedra subimos a la biblioteca semiescondida por los árboles. Ese era el cuarto de trabajo de Pablo, en la pieza contigua trabajaba Matilde; allí fue donde el poeta escribió muchas de sus obras. En el umbral, Roberto Parada sostiene una hoja chamuscada de papel. Le corren las lágrimas por la cara. Con su voz, conocida por todo el público teatral de Chile, lee como no creyéndolo y moviendo la cabeza: “Miguel de Unamuno. Del sentimiento trágico de la vida”. Estira la hojita y la guarda en el bolsillo interior de su chaqueta.

En la biblioteca, el reloj de pedestal, de antigua marquetería, parece sacado de una película de Bergman; ni punteros le quedan. Le destriparon péndulos y pesas. Un óleo, retrato de una dama antañona, acuchillado. Ni un cuadro, ni un libro sanos. Sólo restos del pillaje.

La escritora Teresa Hamel acompañó a Matilde en la Clínica Santa María hasta el último momento, ahora me cuenta adolorida: “Lo último que dijo Pablo antes de morir fue: ¡Los están fusilando, los están fusilando! Después de haber conversado con Matilde, se sumió en el sueño. Poco le duró la quietud. Se agitó y se puso a gritar esas palabras, como angustiado por una intensa pesadilla...”

No sabemos cómo pasa el tiempo en ese día frío y oscuro de septiembre. Todos acoquinados, sin poder guarecernos, junto al ataúd: el viento se cuela por las ventanas sin vidrios.

Queta, la viuda del fotógrafo Antonio Quintana, vecina de Matilde, la invita a servirse algo caliente a su casa. Matilde no quiere nada. Sigue de guardia junto a su compañero. Queta se lleva a la hermana de Matilde. Nos ofrece que vayamos a tomar un plato de sopa, café. Entra, sale gente. Hace rato que ya ha pasado el mediodía. Ahí están las abogadas Chela Álvarez y Aída Figueroa; Homero Arce, el secretario del poeta; Laurita Reyes, su hermana.

De pronto, Matilde, siempre alerta, dice: “Ahí vienen. No los recibiré”. Se dirige a su dormitorio con agilidad de pájaro y cierra la puerta.

Los vemos avanzar. Un grupo de uniformados y civiles con metralletas cruzadas en el pecho. Irrumpen sin quitarse ni gorras ni cascos. Un oficial se presenta como Jefe de Plaza. Es Herman Brady. Alto, enjuto, felino, en uniforme de campaña con manchas ocres, verdosas. Casco militar. Sólo un oficial no armado: Enrique Morel, en uniforme de gala. Habla. Comienza a recitar un discurso aprendido de memoria:

“Soy el edecán del general Pinochet. Quiero hablar con la viuda y familiares del gran poeta Pablo Neruda, gloria de las letras nacionales, para expresar las condolencias...” —se interrumpe—: “¿Dónde está la viuda, dónde hay un pariente del señor Neruda?”

Graciela Álvarez lo interpela con voz vibrante: “¡Todos los presentes somos familia de Neruda. Exigimos respeto a nuestro duelo!”

El edecán comienza a repetir su discurso. Aída Figueroa le dice: “La viuda está reposando y no lo recibirá”.

Otra vez, el oficial intenta repetir el párrafo. Chela Álvarez lo apostrofa: “En estas ruinas que ustedes han dejado, estamos velando a Neruda. Queremos respeto y tranquilidad para rendirle el último homenaje. Y garantía para que esta noche podamos estar en paz”.

Ahora, habla el Jefe de Plaza: “Nosotros no hemos hecho esto. El Ejército de Chile es respetuoso con las glorias nacionales”.

Chela le dice que esa casa ha sido sistemáticamente destruida y que se ha visto como lo hicieron. El militar pide que se hagan presentes los testigos. “¿Cómo puede decir eso, oficial? ¿Cree usted que la gente se atrevería a atestiguar? La gente tiene miedo. ”

A continuación, le da a conocer en qué estado fue encontrada la casa y qué “operativo” —usa esta palabra— hubo de hacerse para poder entrar el ataúd. Eso que Patricio Manns, Álvaro Insunza y Guillermo de la Barra trabajaron duro para permitir el acceso en la casa inundada. Uno y otro de los presentes da detalles de los destrozos. Se adelanta el edecán demostrando interés en ver los daños. Rápidamente se desplazan los hombres armados. Nosotros rodeamos el féretro en gesto instintivo para impedir que ellos lo vean. Para impedir que Pablo sufra otra afrenta.

Los militares y los civiles armados dan una vuelta, miran con caras de circunstancias, asegurando que ni soldados ni carabineros pueden haber cometido semejante barbaridad.

Pocos días más tarde, va a aparecer una información oficial en la que se acusa a una banda infantil capitaneada por un niño de diez años de edad como autora del delito de destruir la casa del poeta. A medida que se vaya destapando el canal, se sacarán los más heterogéneos objetos destrozado: piezas de vajilla, cuadros, bandejas, maderas, cerámicas, copas rotas.

Antes de retirarse, sin que nadie haga amago de acompañarlos, los militares anuncian que el gobierno decretará duelo oficial de tres días por la muerte del poeta. De acuerdo con el comunicado, el duelo se considera a partir del día del fallecimiento de Neruda y se anunciará el día de los funerales. ¡De modo que han decretado un duelo retroactivo!

Seguirá llegando gente. Un grupo de obreros hará una guardia de honor con los puños en alto. Hasta gente que ha sido llamada por los bandos de la Junta se ha atrevido a llegar a”La Chascona”a darle el último adiós al poeta.

La proximidad del tiránico toque de queda nos obliga a muchos a partir. A la salida nos detenemos a mirar el mural pintado sobre la tapia que hace ángulo con la casa de Pablo; en su cumpleaños se lo habían hecho los muchachos de la Brigada Ramona Parra (BRP). Los rojos, amarillos y azules puros fileteados de negro evocan algo a Fernand Léger. Banderas, palomas, representantes de la juventud obrera y campesina se mezclan cantando, estudiando, construyendo: parte de la temática que cubrió los muros de Chile. Este movimiento plástico juvenil llamó la atención de los críticos de arte por su pujanza, originalidad y decisión de llevar el arte a la calle, para todo el pueblo. A Roberto Matta también le atrajo la labor de la BRP y había estado pintando con ella un mural en la comuna de La Granja. En estos días tenía que inaugurarse una muestra de la BRP en el Museo de Arte Contemporáneo de París. A Matilde no la dejarán vivir por ese mural; la acosarán para que lo haga borrar. Ella se defenderá con la verdad, aduciendo que es un obsequio de la juventud a Pablo. No hay caso. Muy a su pesar, tendrá que hacerlo borrar después de unos meses.

A la mañana siguiente, día de los funerales, va desfilando una masa humana por la “casa muerta”. Modestas mujeres, hombres de trabajo, escritores, artistas, periodistas, hombres de ciencia, políticos. El poeta Juvencio Valle más silencioso que nunca. El poeta Guillermo Trejo, jefe de la sección científica de “El Mercurio”, toma notas aceleradas. Entre tanta gente, diviso a Nicanor Parra. En esos días ha salido en un diario mercurial un gran elogio a este poeta, mostrándolo como incomprendido o víctima de la Unidad Popular. Nicanor Parra me dice: “Pretenden convertirme en el poeta oficial del régimen. No lo conseguirán”. Esta frase mesurada suena como juramento ante los despojos de Neruda. (No pasaría demasiado tiempo hasta que su obra teatral Hojas de Parra, cuyo protagonista sería un poeta, provocara las iras de los fascistas y harían in cendiar la carpa del circo en que se había puesto en escena.)

Momento dramático. Será preciso sacar la urna por la puerta cochera. La maniobra se hace con gran esfuerzo, venciendo las dificultades resultantes del pillaje. Iremos avanzando a pie, rumbo al cementerio. No es muy grande el cortejo. La ciudad está silenciosa. En cada ventana se ven rostros fijos o visillos corridos a medias, sujetos por manos tímidas. Piquetes de soldados armados hacen guardia en distintos puntos. El silencio se quiebra. Una voz varonil estalla y se expande en oleadas cuando toda la procesión que avanza, repite la consigna:

“Juramos que la libertad

levantará su flor desnuda

sobre la arena deshonrada”

El grito cobra más cuerpo. A nadie le importan los camarógrafos de la TV extranjera que enfocan los rostros, las bocas, como pretendiendo eternizarlo. Surge otro verso:

“Juramos continuar tu camino hasta la victoria del pueblo. ”

Más versos del poeta serán nuevas consignas coreadas con decisión, fervor, conciencia plena:

“...y como el trigo,

el pueblo innumerable

junta raíces,

acumula espigas,

y en la tormenta desencadenada sube

a la claridad del universo. ”

A medida que nos acercamos a la puerta principal del Cementerio General, distinguimos la multitud silenciosa, a la espera. Esa multitud irá deglutiendo nuestra columna hasta que toda la gente no sea sino una masa móvil expresando contrita su dolor. El ataúd es depositado en una plataforma rodante. Otro hombre abrirá un libro de Pablo para lanzar un verso que restalle como un grito de combate:

“Aquí tenéis

como un montón de espadas

mi corazón

dispuesto a la batalla...”

La gente llora. Surge, tembloroso por el llanto, el primer verso de “La Internacional”. Se van alzando los puños muy apretados: “Arriba los pobres del mundo...” Las voces pugnan por abrirse paso y romper el nudo que aprieta las gargantas. Será la última vez que ese himno se cante en público.

El cortejo avanza hasta el mausoleo de la familia de la escritora Adriana Dittborn (calle central O’Higgins, entre Lima y Los Tilos), quien lo ofreció a Matilde ante la imposibilidad de cumplir de inmediato el deseo de Pablo:

“Compañeros, enterradme en la Isla Negra

frente al mar que conozco a cada área rugosa

de piedras y de olas que mis ojos perdidos

no volverán a ver. ”

Ha crecido la marea humana. Podemos ver a Fernando Castillo Velasco, ex rector de la Universidad Católica, al anciano critico literario Hernán Díaz Arrieta, Alone; a Juvencio Valle; al pintor Nemesio Antúnez, quien ahora no tiene expresión afable. Esta vez sus ojos echan chispas. Me cuenta el atroz vandalismo: los militares rompieron a bayonetazos los cajones de embalaje que contenían una colección prestada por un museo mexicano al Museo Nacional de Bellas Artes del que Nemesio es director desde el gobierno de Eduardo Frei. Ha renunciado. Dice: “Tengo vergüenza”. Inútiles fueron sus protestas y horadaron las telas. Antúnez transformó un mausoleo del arte nacional en un museo vivo. Allí aplicó su talento de arquitecto dotando al museo de la Sala Matta, al hacerlo crecer “hacia abajo”, mediante la construcción de un magnífico subterráneo. El museo ya no fue sólo para ocasionales exposiciones de artes plásticas. También fue para la música, para la danza, para el cine. Se llenó de público de todos los sectores. Un museo que salió a la calle y llevó sus exposiciones a las fábricas, a las escuelas. Recién asumido su cargo, Nemesio debió enfrentar la acción de un monstruo que taladró con un lápiz de pasta los pechos de “La perla del mercader, cuadro de Valenzuela Puelma, el primer desnudo de un artista nacional. Antúnez estaba espantado. Libró una campaña para denunciar el atentado y dijo entonces: “He llevado las obras de arte a los sindicatos, a un público que nunca había visto una exposición, y los obreros han cuidado con religioso respeto estas pinturas, pero aquí un señorito “culto” ha osado cometer este ultraje...

El escritor Francisco Coloane, de imponente estatura, con su aspecto de capitán de un antiguo barco echado a pique, cojea apoyado en un bastón; él hablará a nombre de los escritores.

De pronto, reconocemos una cabeza rubia, unos hombros agitados por los sollozos. Me acerco. Joan Turner, directora del Ballet Popular, tiene el rostro hinchado por el llanto. Llora por Víctor Jara, su marido, por Pablo, por todos nuestros muertos. La rodeo. Le pregunto por las niñas. Sin dejar de llorar, nos dice que aún no se dan cuenta de todo lo que pasa. Días atrás, alguien nos avisó que había sido encontrado el cadáver de Víctor. Enseguida la llamamos por teléfono: “Dime, Joan, ¿es cierto?”. Me respondió contenida: “Sí. No te puedo decir más”. Otra vez le hacemos una pregunta cruel: “Sé que te hago sufrir más, pero dilo: ¿es verdad que le cortaron las manos?”. “No. Pero hubieras visto su cuerpo tan hermoso...Una sola masa negra, morada, machacada, desgarrada...Me costó hallarlo entre tanto cadáver. Irreconocible...”. Los sollozos le impiden continuar. Entretanto, se suceden los discursos funerarios.

Imposible describir los rostros de la multitud congregada, representantes del arte, la cultura, la política, obreros, estudiantes, las madres jóvenes, los ancianos encogidos. Algo nos impresiona: son las caras de los hombres que se han cortado la barba y que muestran la parte superior como antifaz dorado.

Comienza a circular de boca a oreja la recomendación: “Salir en orden, con calma, sin aglomerarse. Dispersarse enseguida”.

Vamos desplazándonos con lentitud. Me asombro al ver ahora toda la plazoleta del cementerio rodeada de soldados. Soldados por todas partes, sus piernas semiabiertas para sostener mejor al cuerpo, sujetan la metralleta con las dos manos, ante el pecho. Soberbias actitudes de combate ante un pueblo inerme, sin más coraza que su dolor. Caminamos despacio.

Algo nos obliga a detenernos ante unas hojas de papel blanco pegadas en los muros, en los zócalos en torno a la rotonda donde habitualmente las floristas ofrecen sus ramos frescos y coloridos. Leemos esas hojas tamaño oficio, escritas a máquina: “NN, sexo masculino, aproximadamente 30 años”. “NN, sexo femenino, 20 años”. Listas y más listas de “NN”.¡Son listas de muertos, de asesinados, para ir a identificar a la morgue! Se congela la sangre (1).

Para el aniversario, volveremos al cementerio. Matilde ya está viviendo en Chile. En la imposibilidad de cumplir el deseo de Pablo de enterrarlo en Isla Negra, ella ha hecho trasladar sus restos a un nicho en un nuevo pabellón; éste es como un vasto muro de nichos, el de Pablo lleva el nombre de “México”.

Pablo aún no está frente al mar. No es éste el paisaje que imaginó para su descanso eterno. No el salvaje y rumoroso océano, símbolo de movimiento y vida, sino un mar de cruces. En ese mismo pabellón yacen los despojos del cantante Víctor Jara, del dirigente del MIR Miguel Henríquez y de decenas de jóvenes chilenos (mientras escribo estos recuerdos tan lejos de Chile, casi en las antípodas, maldigo mi mala memoria por no poder recordar todos esos nombres grabados en el mármol ni las frases escuetas esculpidas junto a ellos: “A mi querido hijo que cayó defendiendo a sus ideales”. “Aquí reposan los hermanos X y Z que murieron por la justicia”. “Querido esposo: tus hijos y yo proseguiremos tu tarea”; frases estremecedoras, lacónicas, pero elocuentes, no habituales en las losas de los cementerios; frases dolorosamente nuevas al lado de unas cifras: nacimiento y muerte; la mayor parte de las fechas de nacimiento corresponden a gente que estaba en la flor de la juventud cuando fue asesinada; el grueso de las muertes se aglomera entre septiembre de 1973 y todo el 74).

Estoy tentada de sacar lápiz y papel para escribir los textos de esas lápidas, pero no me atrevo: mientras voy recorriendo ese muro, no deja de rondar un siniestro ángel de la muerte en su motocicleta: un oficial de la DINA que anda de civil. Da vueltas y vueltas como tratando de grabar en su retina los rostros de la gente que hasta allí va llegando. Escritores, periodistas, juventud.

Matilde ha estado toda la mañana de pie junto al nicho. Desfile de gente de todas las edades. Cada uno trae en la mano un clavel rojo. Las flores se van amontonando frente al nicho. De pronto, comienzan a aparecer grupos juveniles. No más de tres. Actúan con agilidad increíble. Ordenan las flores. Ponen un recorte de periódico con foto de Pablo y un texto de homenaje. Clavan un clavel en cada punta. Con plumones negros escriben consignas sobre los mármoles: “Pablo Neruda ¡presente! ¡Muera la Junta fascista!”. Una “R” de “resistencia” encerrada en un círculo. Corren también a poner claveles a Víctor, a Miguel Henríquez, a otros caídos. El ángel de la muerte sigue rondando. Los chiquillos se relevan. Llegan unas niñas de pelo suelto, pantalones, blusas bordadas, un sinnúmero de collares, con un clavel en la mano. Se ponen en acción. Hacen volar su s manos sobre los bordes de las lápidas. Muchachos esbeltos las rodean. También dejan cartas. Hojas de cuaderno, esquelas blancas, rosadas, celestes, cuidadosamente dobladas, se van amontonando. Tienen copiados poemas de Pablo, o mensajes: “Pablo, tu adorada Matilde no está sola, nosotros la cuidaremos”. “Pablo, tu lucha continúa. Nosotros seguiremos hacia la victoria”. “Pablo, o vencer o morir. La Junta caerá”. “Pablo, combatiremos hasta liberar nuestra patria del fascismo”. Son docenas los mensajes acumulados y Matilde los colecciona.

En esto, se acerca un viejo panteonero muy pobre, de traje pardusco, desteñido por soles y lluvias. Todo él, color tierra. Pelo grisáceo. Rostro arrugado, inmóvil, como sin expresión. Empieza a contar mirando para adelante, casi sin mover los labios. Dice que muchos de esos nichos contienen más de un cadáver, que es imposible saber cuántos muertos están por ahí enterrados. Dice que él se escondía entre las tumbas y veía llegar los camiones cargados de muertos. Los enterraban los soldados sin permitir que se acercaran los sepultureros. Sigue el relato de pesadilla mientras amaga ordenar las flores, limpiar vasos de ramas secas (2). Ronda el ángel de la muerte. El sepulturero recoge sus tarros y se aleja, mimetizándose con las tumbas...No lejos está el mausoleo de la familia Tohá donde yacen los restos del ex ministro José Tohá , muerto al ser sacado de su prisión en la isla Dawson. La verja queda entrelazada de claveles rojos...

Días después de los funerales de Pablo Neruda, se le rinde un homenaje en la Casa del Escritor, en su sede de calle Almirante Simpson N° 7. Aquella tarde ya no est en su lugar, en un muro de la sala de reuniones, un óleo que regaló el escritor Joaquín Edwards Bello, pintado por él, copia fiel de una fotografía de los funerales de Lenin...Hay varios escritores detenidos, entre ellos Floridor Pérez en la isla Quiriquina, y Omar Lara, el director de Trilce: una de las revistas de poesía de más larga vida.

Entre los asistentes, vemos a Máximo Pacheco, ex-ministro de Educación. Me dice consternado: “Han destruido el mural de Julio Escámez en la Municipalidad de Chillán”. Le pregunto si lo pintaron para cubrirlo. “¡No! Lo picaron...”. En ese mural, el pintor Escámez expresó su aversión a las consignas y a la obra plástica falsamente revolucionaria tratando de aprisionar toda la lucha de América desde la conquista hasta ahora, la deshumanización del sistema capitalista, el hombre disminuido dentro del aparato mecánico; en un área estaban representadas las imágenes de la enajenación que oprimen el alma; el poderío militar donde las fuerzas represivas del conquistador se funden con las modernas. La riqueza de símbolos de esta obra resume el intento de expresar el conflicto entre la vida y la muerte, entre las nuevas formas de nobles relaciones que esta blecerán los hombres y las viejas formas caducas e inhumanas...Ahora oigo a Máximo Pacheco y me cuesta creer. Es tan lento el cerebro humano para adaptarse al horror y a la imbecilidad (3).

Cumpliendo el viejo ritual, nos iremos después del homenaje a beber vino al Refugio “López Velarde”, la cantina de la Casa del Escritor que años atrás inauguró Neruda en una noche de alegría y de homenaje al poeta mexicano. Esta vez son muchos los ausentes. Se hace una colecta para ayudar a los familiares de los escritores detenidos. Un gran número de cesantes averigua sin mucha esperanza dónde conseguir algún trabajo. Ya no es ésta la reunión discutidora de arte y poesía, ya no es la apariencia bohemia para encubrir el trabajo creador de unos o el meramente imaginativo de otros. La poetisa Irma Astorga, mujer morena, muy enjoyada, deja caer lágrimas silenciosas. No ha podido ver a su padre porque él vive en una población obrera que está acordonada y no dejan entrar a nadie. Cuenta con espanto que uno de sus parientes trabaja en la textil Sumar. Cuando volvieron al trabajo, después de esa negra semana de septiembre, los obreros encontraron arrimados a los telares los cadáveres descompuestos de muchos de sus compañeros...Ellos mismos fueron obligados a sacarlos.

Le pregunto a Luis Sánchez Latorre, a quien habíamos elegido presidente de la Sociedad de Escritores de Chile inmediatamente después del golpe: “¿Qué podemos hacer?”. Responde con decisión, el rostro ensombrecido: “Escribir. Escribir. Aunque sea como Curzio Malaparte, escondiendo los papeles en los huecos de los árboles, debajo de las piedras”.

Moscú, 1979

Poscripto. —

(1)    Al mirar los nichos del Pabellón México del Cementerio General y al leer las listas de “NN” de la morgue, no fuimos capaces de comprender a cabalidad que esos muertos eran los caídos en la guerra declarada por la junta militar. Al no ser reconocida por los partidos de izquierda y organismos de derechos humanos, principalmente, su condición de combatientes caídos en la guerra, se les negó a ellos y sobre todo a los detenidos desaparecidos la posibilidad de aplicárseles los tratados internacionales para los casos de guerra, que prohíben aplicar vejámenes y torturas a los rehenes, a los rendidos, a los capturados. Se optó por dejarlos simplemente transformados en mártires. Al mismo tiempo, con esta actitud no sólo se habría de desproteger a los ulteriores combatientes, sino también a borrarles su calidad de tales .

(2)    En 1994, se corroboraría el aserto de este anciano cuidador de tumbas en el Cementerio General y en ese patio se hallarían los restos de muchos desaparecidos, entre ellos los de los doctores Enrique Paris y, más tarde, Eduardo Paredes.

(3)    No se conformaron con picar el mural de Julio Escames, pues demolieron el muro mismo y reformaron ese recinto de la Municipalidad de Chillán.

La comunión manifiesta con la naturaleza, en todos los aspectos de su vida, había llevado a Pablo Neruda a expresar el ansia de ser enterrado en Isla Negra junto al mar.  Habrían de pasar años, Neruda no era sino polvo vuelto al polvo, pero su obra, como dijo el viejo académico:

“es verbo creador; en ella un trozo del planeta accede a la conciencia. Todo está por decir, todo por descubrir, y ha de ser sacado a la luz del día. Pedir mesura y poso a tal inspiración es como demandar orden y concierto a una selva tropical o exigir moderación a un volcán”.

El deseo de Neruda de ser enterrado frente al mar llegó a ser realidad dos días después de haberse cumplido la conmemoración de los veintiún años de la entrega de su Premio Nobel. En una fosa de su casa de Isla Negra, fueron depositados los restos de Pablo Neruda el doce de diciembre de 1992. A los diecinueve años de su muerte se dio cumplimiento a su deseo y tal vez ya consiga reposo definitivo.

Esos restos del poeta, luego de ser sacados del mausoleo de la familia Dittborn, hubieron de ser trasladados en el mismo Cementerio General y quedaron en el nicho del Pabellón México, número cuarenta y cuatro, bajo una lápida con esta austera inscripción:

“Pablo Neruda. 23 de septiembre de 1973”.

 (Publicado bajo título “Los héroes no están cansados” y subtítulo “Neruda evocación de su muerte” en Araucaria N° 24, 1983. Capítulo de Neruda memoria crepitante, Ediciones Tilde, Col. Gorgona, Valencia 2003, España.)

Por lobitogabriel - 25 de Septiembre, 2005, 17:53, Categoría: General
Enlace Permanente | Comentar | Referencias (0)

vicente rodriguez, nietzche, puerto rico

a- Filiberto Ojeda

 

Coquiquea el coquí

oculto

en su pequeña manigua

humedecida.

 

Canta sin detener

su firme acento.

Dice: Filiberto libre.

Libertad a Filiberto.

 

Toda la noche

coquiquea

sin cadenas

 

al viento

de la colonia.

Y... Filiberto se libera!

 

1999...  vicente rodríguez nietzsche

La forma en que el FBI mantiene en secreto las circunstancias del asesinato del líder del Ejército Popular Boricua, Macheteros, Filiberto Ojeda Ríos confirma la sospecha del independentismo de que la escena está siendo alterada, están plantando evidencia y se trata de un operativo de mayor envergadura contra el independentismo. Desde tempranas horas de la tarde de ayer se supo que un grupo de agentes federales, francotiradores, acabaron con la vida de uno de los más importantes líderes de la resistencia armada contra la dominación colonial del gobierno de Estados Unidos sobre Puerto Rico.
El FBI ha mantenido completo control del perímetro donde ocurrió este asesinato, mantiene desaparecida a la esposa que se presume está herida de bala y no ha permitido la entrada de la prensa, de observadores, ni de líderes que han ido a reclamar a nombre de la familia que se entregue intacto el cuerpo del líder independentista.
Como en otros casos, el FBI juega el doble papel de asesino e investigador simultáneamente.
Desde anoche, grupos independentistas han expresado su repudio a esta acción que el FBI coordinó para realizar el 23 de septiembre, día en que se conmemoró el 137 aniversario del Grito de Lares. Se espera una gran movilización del pueblo para expresar su indignación ante el menosprecio y la provocación al independentismo que implica el operativo vil y anti puertorriqueño.
A juzgar por la gravedad de la acción y la forma en que han manejado la escena y la información, todo parece indicar que estamos frente a una cacería de brujas del independentismo puertorriqueño y no se descartan allanamientos, interrogatorios y arrestos, como ha ocurrido en otras ocasiones.
RedBetances.com hace un llamado al pueblo independentista a mantenerse en estado de alerta ante esta situación que sin duda tendra nuevos desarrollos.

 

 

 

Filiberto Coquí, eres noticia.

Nuestro olvido pasó de largo

por tus Lares,         sin oír

el cantar que melodiabas.

 

Este golpe asesino

repone

el 23 de septiembre

al fuego de la patria.

 

Clandestino y heroico

te encontrabas.

Asesinado vilmente

Por verdugos de una extraña patria

que se dedica a matar

niños en Irak y a producir metrallas.

 

De hoy en adelante, Filiberto Coqui,

cuando se invoque tu nombre

florecerán guajanas,

nuestra tierra parirá los bejucos

con que vamos a enlazar el cuello

de esos canallas...

 

 

VICENTE RODRÍGUEZ NIETZSCHE

a 23 de septiembre del 2005

 

Por lobitogabriel - 25 de Septiembre, 2005, 17:45, Categoría: poesia
Enlace Permanente | Comentar | Referencias (0)

patricia damiano

JANO

La llave está
                       y está el peso de la sombra.
Los ojos son ese centro de la hondura,
la bruma de dos muertas.

En la torre nos habito.

La llave estaba, precediéndonos
como un arca de una sola puerta.

Dónde
hoy
la llave, esa llave,
la mira de las que he sido.
Patricia Damiano

Por lobitogabriel - 25 de Septiembre, 2005, 17:18, Categoría: poesia
Enlace Permanente | Comentar | Referencias (0)




     Septiembre 2005  >>
LMMiJVSD
      1 2 3 4
5 6 7 8 9 10 11
12 13 14 15 16 17 18
19 20 21 22 23 24 25
26 27 28 29 30   

links
400 elefantes
alena/ sensibilidades
alexlootz
alonso de molina
amado lascar
amelia pais
arkeomania
arte del mundo
artesanias literarias
autores de argentina
biblioteca virtual cervantes
calle b
cantautoras
carlos machado
ciudad de arena
ciudadseva
coeli
color pastel
daniel montoly
de Sandra Pien
desierto rock
dramateatro
ed. premura- rev. aledaños
el ciruja
el momo poesia
el ojo del sur
el taller del poeta
esperando a godot
estacion poetas
etcmagazine
fortin mapocho
francisco lagno
franco romanò
fundacion mempo giardinelli
gente con talento
graciela zolezzi
hipopografo
historia actual
hoja por hoja
ideologia bolivariana
incomunidade
jorge humberto
jorge letralia
jose augusto de carvalho
juan daniel perrota
Juana la Loca net zine
julia ardon
La mano y la mirada
la pagina del español
la siega
lau siqueira
Letralia, Tierra de Letras
letras libres
letras salvajes
lexia
los angeles de ulloa
luis battaglia
marca acme
maria neuza
mery sananes
mi patria es ticaragua
miguel lohle, arte
misioletras
mundo cultural hispano
musicas del mundo
norberto luis romero
norma nuñez
nuestra poesia
poesia y manta
por la boca vive el pez
portal de poesia
quaderns digitals
rene rodriguez soriano
renzo montagnoli
revista ala de cuervo
revista arquitrave
revista axolotl
revista axxon
revista diez dedos
revista eldigoras
revista numero
revista rusticatio
revista saragana
revista teina
revista triada
Revue d’art et de littérature, musique
rivista rnotes
sic
Símaco y la Victoria
sulmoura
tellusfolio
todo tango
trascender literario
triplov
urania art. Italia
vialetrastevere

links 2
agencia rodolfo walsh
alicia rey
alvarado tenorio
anuesca
ariele butaux
arique, poesia cubana
asoc. escritores españoles
bibliele/interpoe
biblioteca papyrus
bocanada
c. cult. armando t. gomez
calle b
carlos rengifo
carolina gonzalez velazquez
casa del poeta
casaescritura
cascalejiman
clevane pessoa
comunalatina
condominio brasil
cristina castello
destiempos
dimitris kraniotis
editorial premura
el coloquio de los perros
el confesionario
el pimentero
el viento
emigrati sardi
emilio reato, artista plastico
encontrarte aporrea
enfocarte
escritores patagonicos
flavia vizzari
franco santamaria
fuente del berro
gabriela piccini
gaceta literaria de santa fe
giancarlo amici
guy de crequie
idioma español
il campo
il cantiere news
interarte
isola sardegna
jose augusto de carvalho
kritya: a web journal of poetry
la letra de escriba
la mia sardegna
la poesia no se vende
la vanagloria
lapsus
lectora impaciente
lengua española
leo lobos
leonardo lobos
lexia
liceo poetico de benidorm
luciano somma
manuale di mari
marilena- romania
mary e salfer
messina web
mundo lusiada
norberto pannone
nuovapoesia
olga lonardi
Other Voice Project International
palabras diversas
parole di carta velina
pierre clavilier
pinna editoria
poemas del alma
poemas del alma 2
radio. fm la boca. argentina
raul astorga
realidad literal
revista calidoscopio
revista remolinos
revista vetas
revista zunai
ricardo costa
ricardo dubin
rolando revagliatti
romulo pardo
rua dos anjos pretos
ruben grau
sergio borao llop
storie di lavoro
topia
toros gurlekian, pintor
universidad de valencia
urbania lima
vicente huidobro
violeta texeira
visfluminius
viviana alvarez
www.crcposse.org
www.mystralight.com,

links3
45 rpm
alejandro mendez
alessandro monticelli
alternativa sur madrid
andre cruchaga
andres gustavo fernandez
antonio fontana
arte poetica
arte y cultura
artecomunicarte
BLOGNOVELA: Exex, la mujer del bigote
cacho de pan
carlos artusa
carlos barbarito
carlos fernandez
casimiro de brito
catamarcaculturarte
CELIT UNMSM
circolo cult. luzi
con voz propia - argentina
contracorrientes
contrapoder
Coro de Babel - El portal de la cultura y de la ciencia
dante bertini
despierta buenos aires
diego dana- trova
dimitris kraniotis
edgardo zuain
educar para la paz
el oro de los tigres
embusteria
fernando blasco
graciela vera
il romanziere
infinito mutante
interpoetica
isola della poesia
izhabela
jose luis mendoza marquez
julio carmona- peru
La fontana delle sette vergini
la lagrima de los poetas
la plazuela- españa
la tolva, rock
las filigranas de perder
latitud barrilete
letras vs palabras
liliana aleman
liliana aleman
lina zeron
LITERATURA WEB: Palabras Fractales
logos poetry
lucernario
mar desnudo
marco cortesi
marilena rodica
marilena rodica
mario capasso
mario tierno, musico
marta sepulveda
marta zabaleta
minitextos
mundo lectura
ninoska mermoud
nora mendez- el salvador
orlando valdez
oscar fernandez
palabras de uruguay
palabras del uruguay
panorama da palavra
papirolas
paulina vinderman
poesia de ahora
poesia dominicana
poetas al volante
poetas por la paz
poetas rosarinos
rampa
red mundial de escritores
reseñas literarias
revista alforja poesia
revista el rescoldo
revista perito
revista peruana de literatura
revista umbral
robert jara
rock argentino
rodrigo carvallo
ruben ferrero
ruben izaguirre
Sassari (Sardegna)
silvia favaretto
spigolature- sitio cultural italiano
taller de cartago
teatro el circulo
the cove rincon
tinta expresa peru
Un blog de traducciones de poesía hebrea: clásica, medieval,
universidad jose carlos mariategui
voces susurros rumor y gritos
zoopat

links4
5 poemas
abraham chinchillas
actitud cultura
adriana vieira
agustin espina
aldrava cultural
alejandro aura
alessandro canzian - italia
alexander zanches
angelica santa olaya
anidia editores
apofantica
arte de mundo
Asoc. Amigos V. Aleixandre
autores de concordia
benjamin ramon
caleidoscopio roto
carlos benitez villodres
carlos enrique cabrera
centro de documentacion epistolar
claudia ainchil
clon
cristina berbari
cuentos de la pelota
daniel riquelme
de letra en letra
dimitris kraniotis
dolores escudero
edita T
eduardo rezzano
el alakran literario
elena liliana popescu
enrique gracia trinidad
Ernesto R. del Valle
extracto de blanco
festival de poesia de puerto rico
fijando vertigos poesia
gabriel impaglione
gabriele ortu
gabriella vignola
galassiaarte
grupo casa azul
gustavo de lima
gustavo tisocco
herederos del caos
horacio ramirez
i poeti nomadi
il portale della cultura caraibica
Il sito degli scrittori incompresi
ileana gavinoser
indranamirthanayagam
Isaias Nobel
jose maria pallaoro
juglaralapoesia
kaos en la red
la cabeza de medusa
la gioconda
la lagrima de los poetas
Le chat qui pêche
ledama poesias...
leonardo colombi
leonardo colombi
librero humanoide
liliana celiz
limon partido
loreto silva
macedonio
marcia frazao
marciano duran
mariana bernardez
marta zabaleta
Melanie Taylor -Panamà
mireya robles
mirta liliana urdiroz
mis poetas...en ingles
neuza ladeira
noe lima
opposto
pajaro de america
paulina vinderman
pedro granados
poesiablu (italia)
poetas del grado cero
puerto de poetas
revista discursiva
revista el rescoldo
revista hache
revista la urraka
revista poeta
revista sesam
roxana sélum
shangri la
silvia loustau
sofia buchuck
spigolature
telescopio
teodulo lopez melendez
Texto-al - Grupo literário do algarve
veronica cabanillas
vertigo de los aires
virginia edit perrone

links5
alexander zanches
alternativa bolivariana
ana rosa bustamante
anna lisa melandri
antonio macias luna
antonio perez morte
antonio spagnuolo
ariel uriarte
artescrittura
barbara lia
beatriz valerio
betsimar sepulveda hernandez
C. Dolores Escudero
Carlos Ardohain
carlos enrique cartolano
Centro Cultural y Ambiental Kaykayen
Christophe Macquet (fotografia)
coitoergosum
colectivo huellas
con afecto
contra el olvido
costa negra
cultura brasil- lusofonos
dialectivos
diaspora sur
el altillo del policial
el caiman barbudo
el escribidor
el jinete de la tortuga
escritores colombianos
escritores de santiago
felix acosta
fer ilustraciones
festival de poesia de granada
flavia vizzari
francisco cenamor
francisco de asis fernandez
gabriel roel
gaceta editorial
geraldo reis
giuseppe cesaro
Graça Pires
hernando guerra tovar
http://hypothesenonfingo.zoomblog.com-Peru
ivan pessoa
jose pivin
jose pivin
jose saramago
k oz editorial
karina sacerdote
la idea fija
la jiribilla
la maquina del tiempo
la otra revista
la poesia venezolana
la puerta alternativa
lauren mendinueta
liliana celiz
liliana majic
linguagem viva
los argonautas
luciano cavido
mario capasso
mesa de poesia
mima la palabra
natura medio ambiental
nilda barba
odilon ramos boza
on the move
oscar fernandez, venezuela
oscar sosa rios
patricia perez madrid
Pedro Martinez
periodico de poesia
plural
poemargens
poesia comun
poesia mundial
poesia para alentar coraje
Poesia para o mundo
policial argentino
porfirio mamani
quique pesoa
rafael jesus gonzalez
recordando con Julio
rednel- colombia
reta biblioteca
revista caudal
revista de castilla y leon
rodolfo ybarra (perù)
rolando gabrielli
rolando riveros
sade escobar
salvador pliego
serie alfa
silvia iglesias
sin embargo resistencia
sin genero
uni service
union de escritores de brasil
victor sampayo

links6
ACLA
aire sin pajaros
ALEJANDRÍA - Literatura para ver
amigos V. Aleixandre
animales en masa
Arte y cultura en Alicante
autores de argentina
belleza de no pensar
Beth Brait Alvim
breves no tan breves
buho andino
casa de escritores del uruguay
casa de poesia uruguay
chile poesia
cinosargo
claudia ainchil
clevane pessoa
contos das almas
cultura door
cultura y politica
david lago gonzalez
dopo di noi
elena arriola
en la cosmopista
enrique gracia trinidad
espacios liquidos
eugenia prado
festival de cartagena
focoaxaca
francoise roy
gabriel galeano - artista
gabriel roel
gilda manso
Giovanni Alibrandi
Helena Faria Monteiro
heptagrama
hernan tenorio
intifada poetica internacional
jaque mate press
jorge contreras
JOSÉ LUIS MUÑOZ
kala editorial
karen hermosilla
karen valladares
la fosa
la otra revista
la pipa de hemingway
la pollera, revista cultural
lakshmi waia
laura gomez palma
leo castillo
letras contra letras
letras de chile
lilian elphick
liliana majic
luciano cavido
luigi de giovanni
madeja de palabras
maria elena sofia
mariana bernardez
marianela alegre
marietta morales
mario morasan- 2
mario morasan- escultor
marita balla
monica palla
nan guitierrez
olifante
onlus mecenate
oscar peretto
poesia de honduras
poetas en su pinta
poeticas de la resistencia
point editions
por la vida y la justicia
porfirio mamani macedo
puerto de buenos aires
quimicamente impuro
raul hernandez viveros
redes de papel
revista apuesta
revista cinosargo
revista grifo
revista lamas medula
revista metafora
revista urbana web
ricardo zanfardini
roberto aguirre molina
romanticismo y verdad
roxana crisologo
Roxana Sélum Yabeta
ruben antolin
sade escobar
susana lizzi
vals de los elefantes
veronica cabanillas
Viñeta Sour
voy a firmar aqui
winston morales
wip
www.hemingwayforcuba.net

links7
abuhardillandonos
adictos a la poesia
agencia rodolfo walsh
aipazcomun
alejandro laurenza
andrea alvarez
anterem edizioni
antonio andrade
arrepentidodeque
asoc. san geronimo
blog del escarabajo
carmen moreno
caza de poesia
circulo de poesia
comunaliteraria
cosiba- honduras
Cuscatlán - artes y literatura
daniela saidman
daufen bach
deconcepcionesysubsacradas
democracy now
diario de los poetas
diario de una diariera
edgar borges
editorial 3+1
editorial praxis
editorial tres mas uno
Eduardo Atilio Romano
el gran tunal
el puro cuento
el siglo de somerton
el socialista centroamericano
elixir aereo
festival poesia puerto rico
fragua universal
Fund. Itabunense Cultura e Cidadania
furia del libro
goyeneche/arcaute
Hápax Poetico
indymedia.org
iris miranda
isabel krisch
iwa
jesus aparicio gonzalez
juan antonio borges
la historia de don quijote
la tecla eñe
Lapislázuli Periódico
liliana escanes
lucia angelica folino
manlio argueta
marcelo marcolin
mariano carril
medios independientes
Michele Caccamo
molino rojo y fernet
murcielagario
naturaleza y camino del medio
nerina thomas
nicolas sanchez - ilust.,
nora mendez
observador juvenil
observatorio la crisis mundial
oclesis
palabras sin fronteras
perceval press
pere besso
poesía erótica de américa
polis literaria
radio angulo
radio nizkor
raquel de leon
Raúl Hernández Viveros
retablo de duelos
revista clave de poesia
revista el cuervo
revista esquife
revista koyawe
revista prosofagos
ricardo benitez
ricardo flecha
saber literario
sanpaku
sergio mattano
umbilikal
voz entrerriana
welcometosudamerica
www.partecipiamo.it
xavier frias conde
xavier frias conde

links8
abraham chinchillas
acercandonos cultura
Antología Poética Argentina Tomo I- editorial Gaceta Virtual
artistas de puerto rico
Bruno Jordan
Bruno Jordan poemas visuales
ciudadeyparias
Dario Vive -critica social
diogenes bitacora
el eterno retorno
El muro de Chile
el poeta ocasional
elida manselli
Elvira Alejandra Quintero
encuentro escritoras panamá
escritoras suicidas
federico andahazi
festipoesia cartagena
festival poesia yaracuy
flavia cosma
francisco madariaga
gabriel rimachi sialer
guillermo coulter
i poeti nomadi
ilove-italynews
imaginados
internatural
jose acosta
kosmonauta del azulejo
la furia del libro
la luciernaga
la tecla eñe
lamericalatina
latinoamericaexpress
leticia garriga
letras del bambú
letratlántica
Libros Raros y Manuscritos en Venezuela.
los bigotes de dalí
luis britto garcia
luis rafael
lustra editores
Marcos Reyes Dávila
marilda confortin
matematicas y poesia
mauricio feller
max rojas
mesa y vino
nadar sin agua
nilda barba
nora alarcón
nos digital
poesia cronopia
poesía más que nada
porfirio mamani macedo
rafael mitrenko
resonancias
revista letra libre
revista literaria Narrativas
revista poe+
revista poeta
revista triada
ruben antolin
scribd - libros digitales
Tahar BEKRI
The Barcelona Review en español
Unión Estatal de Escritores Veracruzanos
vidraguas

www.almargen.net
eGrupos
giovanna mulas
lujanargentina.com
ZoomBlog

 

Blog alojado en ZoomBlog.com